- Postura de Codue: La organización expresa preocupación por la crisis migratoria y afirma que la responsabilidad de solucionar la crisis haitiana no es solo de la República Dominicana.
- Postura del gobierno dominicano: El presidente Luis Abinader ha declarado en repetidas ocasiones que la República Dominicana no puede ni debe resolver la crisis de Haití por sí sola y que continuará defendiendo su soberanía, territorio y derecho a aplicar su régimen migratorio.
- Apoyo internacional: La República Dominicana ha buscado una respuesta internacional efectiva para abordar la crisis, buscando que la comunidad internacional participe en la solución.
- Causas de la crisis: La situación en Haití está marcada por la extrema pobreza, la violencia de bandas armadas y la inestabilidad, lo que impulsa a muchos a migrar.
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La Confederación Evangélica reiteró su disposición a colaborar con las autoridades y organismos internacionales para encontrar soluciones sostenibles y humanas a esta crisis, que la República Dominicana no puede cargar por sí sola, sino que necesita la asistencia de las naciones desarrolladas que han tenido incidencia pública en el vecino país.
“Reiteramos nuestro compromiso con el respeto a la Constitución, las leyes y los tratados internacionales, así como con la defensa de los derechos humanos», añadió Lacen Custod
La crisis haitiana es multifacética, abarcando problemas de gobernabilidad, seguridad (control de bandas armadas), inestabilidad política, y falta de capacidad institucional para garantizar servicios básicos a su población.
